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Jabones líquidos y jabones sólidos: diferencias en la elaboración

Jabones líquidos y jabones sólidos: diferencias en la elaboración

El proceso de hacer jabones líquidos es diferente del proceso de hacer jabones sólidos.

Veamos las principales diferencias:

  • Tipo de álcali
    Para hacer jabones sólidos usamos sosa cáustica – NaOH
    Para hacer jabones líquidos usamos potasa – KOH.
    Cuando combinamos ácidos grasos con sosa cáustica (NaOH), la sosa cristaliza y forma una pastilla de jabón sólida. Cuando hacemos lo mismo con potasa cáustica (KOH), la potasa no cristaliza, y queda una masa de jabón pastosa, que es soluble en agua.
  • Tipo de elaboración: en frío o caliente
    Los jabones sólidos se elaboran mediante el llamado “proceso de saponificación en frío”.
    Los jabones líquidos en cambio, se elaboran mediante el “proceso de saponificación en caliente”. Una vez hemos conseguido la traza, cocemos la pasta de jabón hasta que toda la lejía se neutraliza. La ventaja del proceso en caliente es que puedes usarlo al dia siguiente (no tienes que esperar unas semanas a que cure).
  • Sobreengrasado
    Los jabones líquidos no se sobreengrasan, porqué el aceite no saponificado flotaría en nuestro jabón líquido (el jabón líquido tiene mucha agua, el aceite y el agua no se mezclan y como el aceite es más espeso que el agua flotará). El aceite de ricino sulfatado es el único aceite que puede disolverse en agua, por lo que es el único con el que podremos sobreengrasar (si queremos hacerlo, aunque no es necesario). Hay un tipo de manteca de karité modificada que es también hidrosoluble (INCI: Butyrospermum parkii, PEG-10 Olive Glycerides)
  • Calculadoras de saponificación
    Las calculadoras de saponificación se usan de forma diferente ya que la potasa nunca es pura. Como no podemos sobreengrasar, hay menos margen de error en las fórmulas, ya que demasiada potasa hará que sea un jabón muy alcalino (pH demasiado alto) y tendremos que neutralizarlo. Si por el contrario ponemos menos potasa de la necesaria, no saponificaremos todos los aceites y nos quedará un jabón aceitoso, con aceite flotando en la superficie. Por otra parte, la potasa es siempre mucho menos pura que la sosa cáustica, por  lo que en el caso de la elaboración de jabones líquidos la necesidad de disponer de una buena fórmula es especialmente importante.
  • Aceite de coco
    Para obtener jabones líquidos con mucha espuma (especialmente si donde vivimos el agua es más bien dura) necesitaremos más aceite de coco del que usaríamos normalmente en las fórmulas de jabones con sosa cáustica. Es decir si en los jabones sólidos lo recomendable es usar un máximo del 25% del total de los aceites, en el caso de los jabones líquidos podemos usar proporciones mucho mayores (por ej. 40-45% del total de los aceites).
  • Consistencia
    Los jabones naturales líquidos elaborados con potasa son líquidos (acuosos). Es decir, la consistencia es más acuosa que la de los jabones “liquidos” que compramos en las tiendas (que en su mayor parte no son jabones naturales sino detergentes, a los que se les ha añadido gelificantes y espesantes, entre otras cosas…). Los aceites que contribuyen a crear pastillas más duras en los jabones elaborados con sosa cáustica (como por ej. el aceite de palma o el sebo), no son necesarios en las fórmulas de jabones líquidos ya que la “dureza” no es un factor importante en este tipo de jabones.
  • Agua
    Para disolver la potasa, en los jabones líquidos se pone más agua que en los jabones sólidos (la medida standard es multiplicar la potasa por 3). Esto se hace sobre todo porqué durante el proceso de cocción de la base de jabón se produce evaporación de agua.

Si ya sabes hacer jabones sólidos con sosa cáustica, te recomiendo mi curso online “Jabones líquidos”. Infórmate aquí o escríbeme!

Mercè Castells – Tutora de los cursos online:

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Álcalis para hacer jabón líquido en casa: ¿sosa o potasa?

Para hacer jabón se utilizan dos álcalis: el hidróxido sódico NaOH (también llamado sosa cáustica o sosa) y el hidróxido de potasio KOH (también llamado potasa cáustica o potasa). Su función es la de reaccionar con las grasas para producir jabón.

Álcalis para hacer jabón líquido en casa: ¿sosa o potasa?

Según el tipo de álcali que utilicemos, nuestro jabón tendrá unas características u otras:

  • Jabones con sosa cáustica (también llamada sosa o hidróxido de sodio y cuya fórmula es NaOH):  son sólidos, opacos (típicas pastillas o barras de jabón)
  • Jabones con potasa cáustica (también llamada potasa o hidróxido de potasio y cuya fórmula es KOH),  son líquidos y más bien transparentes. Se disuelven antes que los jabones con sosa cáustica y generan mayor cantidad de espuma. Se usan para hacer jabones líquidos, cremas de jabón o un jabón suave de potasa, que diluido es usado para combatir de forma ecológica las plagas de pulgones de jardines y huertos.

Químicamente el hidróxido de potasio es mucho más reactivo que el hidróxido de sodio y se necesita más cantidad para saponificar grasas (1,4 veces más).

Potasa cáustica

El hidróxido de potasio (también conocido como potasa cáustica), es un compuesto químico inorgánico cuya fórmula es KOH. Es una base fuerte con propiedades similares a las de la sosa cáustica. Se fabrica a partir de la electrólisis del cloruro de potasio.

La potasa es blanca, dura, absorbe rápidamente el anhídrido carbónico del aire y se disuelve en cualquier proporción de agua. La solución concentrada es muy corrosiva y destruye rápidamente la piel. Tiene un olor característico (“huele a lejía”).

Es usada para elaborar “jabones de potasa”, que son más suaves que los jabones hechos con sosa cáustica (hidróxido de sodio).

Como los jabones hechos con potasa son muy solubles (mucho más que los jabones hechos con sosa cáustica, que son más duras y menos solubles), necesitan por tanto menos agua para licuificarse, por lo que proporcionalmente contienen más jabón que los “jabones líquidos” hechos con sosa cáustica.

Su uso más común es para la elaboración de jabones líquidos y como ingrediente en preparados de limpieza y desinfección de materiales que puedan resistir la corrosión.

Es importante guardar la potasa en un lugar fresco, ventilado y seco, ya que en contacto con el aire se carbonata con facilidad.  No debemos guardarla en recipientes de aluminio, estaño, zinc, bronces, cromo, plomo, etc, ya que se corroen con facilidad. Debe ser guardada en un lugar donde los niños o animales no tengan acceso.

  • Aspecto: escamas de color blanco
  • Pureza habitual: Hidróxido de Potasio (KOH):  85-90%

Las escamas blancas de potasa que compramos nunca son 100% de hidróxido de potasio. La estructura cristalina de la KOH en realidad contiene aproximadamente un 10% de agua, junto con alrededor de 1% de otras impurezas (principalmente carbonato de potasio).

La potasa es muy corrosiva, es importante por lo tanto, seguir las normas de seguridad.

Ojo! No te confundas!

Lo que llamamos potasa o potasa cáustica es hidróxido de potasio (KOH). Normalmente se vende en escamas blancas, con una pureza de alrededor el 90%. Es un producto diferente del carbonato de potasio (que a veces también le llaman potasa) y cuya fórmula es K2CO3.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online:

 

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Sin lejía no hay jabón

Sin lejía no hay jabón

Sin lejía no hay jabón, pero… no hay lejía en el jabón!

Cuando hablamos de lejía, los principiantes se asustan un poco “¿lejía? Pero si es tóxica!”. Y nos viene a la mente el recuerdo de nuestras abuelas con las manos enrojecidas por el uso de jabón.

Pero si has usado alguna vez un jabón natural sabes que es suave e hidratante. Si se utiliza lejía para hacer el jabón,¿cómo es posible que ese jabón sea tan bueno para la piel? Parece una contradicción ¿verdad?.

Ciertamente la lejía estaba, pero cuando ha terminado el proceso de saponificación, la lejía ya no está.

Parece mágico, pero en realidad no es más que un proceso químico. Cuando combinamos el aceite con la lejía, ésta se transforma y desaparece durante el proceso de saponificación. La reacción química que llamamos “saponificacióntransforma el aceite y lejía en jabón (aprox 90%) y glicerina (aprox.10%).

El jabón limpia la piel y la glicerina que es un humectante, atrae la humedad del aire sobre la piel, ayudando a mantenerlahidratada y flexible. Así que no tengas miedo a elaborar y usar tu propio jabón y disfruta de todos sus beneficios

A veces mis alumnas me dicen “…pero el jabón que compro en la tienda no tiene lejía.” Y es cierto, ya no tiene lejía, porqué ha desaparecido después del proceso de saponificación.

Si lees detenidamente la etiqueta verás cosas como “sodium olivate” o “potassium olivate“. Ésta, por ejemplo, es la denominación INCI para el resultado de la mezcla de aceite de oliva y el hidróxido de sodio o de potasio, es decir jabón hecho con aceite de oliva y sosa cáustica o bien aceite de oliva y potasa cáustica.

O tal vez la etiqueta indica “aceite de oliva saponificado”, lo que significa exactamente lo mismo. Normalmente en las etiquetas ponen los ingredientes que están actualmente en el producto, no los ingredientes básicos de la fórmula. Como la potasa ya no está, no es necesario ponerla. Lo que ponemos es por ej. “aceite de coco saponificado”.

INCI (International Nomenclature of Cosmetics Ingredients)

El INCI (Nomenclatura Internacional de Ingredientes Cosméticos), es la lista de ingredientes en la composición de un jabón o un cosmético.. Es una nomenclatura internacional y suele estar en inglés. Todos los productos cosméticos están obligados a mostrar los ingredientes cosméticos con sus nombres en latín y enumerados según su cantidad en línea decreciente. Sin embargo, los nombres están en latín o inglés, con lo cual a veces es dificil distinguir los ingredientes naturales de los ingredientes artificiales.

Deberíamos acostumbrarnos a leer el INCI de jabones y productos cosméticos para saber qué estamos comprando y en qué proporción. También nos ayudará a entender por qué un producto cosmético tiene un precio u otro.

La lista INCI se va actualizando y se controla desde los estamentos europeos. Puedes hacer una búsqueda de uno o varios ingredientes concretos en los buscadores que encontrarás en los siguientes enlaces:

Mercè Castells

¿Quieres aprender a hacer jabón?.
Aquí te lo explico

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Jabones líquidos vs jabones sólidos

cómo hacer jabones líquidos naturales Para elaborar jabones naturales, saponificamos grasas con un álcali, que puede ser sosa cáustica o potasa. Si has hecho jabones por el método de saponificación en frío con sosa cáustica, lo primero que debes de tener en cuenta es que el proceso de hacer jabones líquidos es diferente del proceso de hacer jabones sólidos.

Veamos las principales diferencias:

  • Tipo de álcali
    Para hacer jabones líquidos usamos potasa – KOH.
    Cuando combinamos ácidos grasos con sosa cáustica (NaOH), la sosa cristaliza y forma una pastilla de jabón sólida. Cuando hacemos lo mismo con potasa cáustica (KOH), la potasa no cristaliza, y queda una masa de jabón pastosa, que es soluble en agua.
  • Tipo de elaboración: en frío o caliente
    Una vez hemos conseguido la traza, cocemos la pasta de jabón hasta que toda la lejía se neutraliza. La ventaja del proceso en caliente es que puedes usarlo al dia siguiente (no tienes que esperar unas semanas a que cure).
  • Sobreengrasado
    No sobreengrasamos el jabón, porqué el aceite no saponificado flotará en nuestro jabón líquido (el jabón líquido tiene mucha agua, el aceite y el agua no se mezclan y como el aceite es más espeso que el agua flotará). El aceite de ricino sulfatado es el único aceite que puede disolverse en agua, por lo que es el único con el que podremos sobreengrasar (si queremos hacerlo, aunque no es necesario). Hay un tipo de manteca de karité modificada que es también hidrosoluble (INCI: Butyrospermum parkii, PEG-10 Olive Glycerides)
  • Calculadoras de saponificación
    Las calculadoras de saponificación se usan de forma diferente ya que la potasa nunca es pura. Como no podemos sobreengrasar, hay menos margen de error en las fórmulas, ya que demasiada potasa hará que sea un jabón muy alcalino (pH demasiado alto) y tendremos que neutralizarlo. Si por el contrario ponemos menos potasa de la necesaria, no saponificaremos todos los aceites y nos quedará un jabón aceitoso, con aceite flotando en la superficie. Por otra parte, la potasa es siempre mucho menos pura que la sosa cáustica, por  lo que en el caso de la elaboración de jabones líquidos la necesidad de disponer de una buena fórmula es especialmente importante.
  • Aceite de coco
    Para obtener jabones líquidos con mucha espuma (especialmente si donde vivimos el agua es más bien dura) necesitaremos más aceite de coco del que usaríamos normalmente en las fórmulas de jabones con sosa cáustica. Es decir si en los jabones sólidos lo recomendable es usar un máximo del 25% del total de los aceites, en el caso de los jabones líquidos podemos usar proporciones mucho mayores (por ej. 40-45% del total de los aceites).
  • Consistencia
    Los jabones naturales líquidos elaborados con potasa son líquidos (acuosos). Es decir, la consistencia es más acuosa que la de los jabones “liquidos” que compramos en las tiendas (que en su mayor parte no son jabones naturales sino detergentes, a los que se les ha añadido gelificantes y espesantes, entre otras cosas…). Los aceites que contribuyen a crear pastillas más duras en los jabones elaborados con sosa cáustica (como por ej. el aceite de palma o el sebo), no son necesarios en las fórmulas de jabones líquidos ya que la “dureza” no es un factor importante en este tipo de jabones.
  • Agua
    Para disolver la potasa, en los jabones líquidos se pone más agua que en los jabones sólidos (la medida standard es multiplicar la potasa por 3). Esto se hace sobre todo porqué durante el proceso de cocción de la base de jabón se produce evaporación de agua.

Encontrarás más información en nuestro curso online Elaboración de Jabones Líquidos.

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Métodos de elaboración de jabones naturales

Hay muchas maneras de hacer jabón, pero básicamente hay 2 procesos para elaborar jabones naturales artesanales: proceso en frío y proceso en caliente.

Métodos de elaboración de jabones naturales

Siempre recomiendo que si nunca has hecho jabón, empieces a elaborar jabones mediante el proceso en frío, porqué es mucho más fácil. Una vez dominas la elaboración de este tipo de jabones, entonces te resultará mucho menos complicado aprender a elaborar jabones líquidos con potasa mediante el proceso de elaboración en caliente.

Proceso en Frio

Técnica para fabricar jabón que se basa casi exclusivamente en el calor generado por la reacción química de los ácidos grasos y el álcali para producir jabón. No se aplica calor después de haber mezclado los ingredientes.

Ventajas: Como la saponificación se realiza sin fuente de calor externo los aceites, al no estar sobrecalentados, no se desnaturalizan y mantienen sus propiedades. No se evaporan sustancias y se genera la glicerina natural, que es uno de los mejores agentes hidratantes.

Inconvenientes: Una vez hecho el jabón hay que esperar 4 semanas para que el proceso de saponificación termine y disminuya el pH. Los aditivos añadidos en la traza (aceites esenciales, hierbas, colorantes, aromas…) pierden parte de sus propiedades debido al alto pH que tiene en ese momento el jabón.

Proceso en Caliente  

çProcedimiento de fabricación de jabón en el que se cuecen grasas, aceites y una solución cáustica a 50º-80º durante varias horas. Es el que se utilizaba antiguamente para hacer jabón. El jabón permanece en un estado fluido y de mucha viscosidad (gelificacion). De esta forma se consigue que la saponificación se complete (por lo que el jabón obtenido no es necesario curarlo). Actualmente este método se utiliza sobre todo para hacer jabones líquidos (con potasa cáustica) y bases de jabón de glicerina.

Ventaja: el jabón se puede utilizar una vez frío. No hace falta esperar 4 semanas.
Además, los aditivos no pierden sus propiedades y preservamos sus componentes.

Inconvenientes: el proceso es mucho más lento y laborioso.

Variantes y técnicas

Hay otras variantes y técnicas derivadas de las que hemos comentado. Por ejemplo los Jabones de glicerina, que son jabones en los que en su proceso de saponificación se les ha añadido sustancias para obtener jabones translúcidos. La sustancia más empleada para ello es la glicerina, y de ahí su nombre, aunque es más correcto hablar de jabones de base de glicerina. Se elaboran en caliente  y el proceso de elaboración es bastante complicado.

NOTA: no confundir con los jabones de fundir y verter (Melt&Pour), en los que partiendo de una base de jabón de glicerina, la fundimos, añadimos aditivos (colorantes, aromas…) y ya están listos para usar. Estos jabones son ideales para hacerlos con niños ya que no se trabaja con sosa.
Para aprovechar restos de jabones o para enriquecer con aditivos bases de jabón natural, se utiliza el método del Refundido, que básicamente consiste en rallar pastillas de jabón y fundirlas al baño maria junto con un poco de agua, infusión o hidrolato. Esta técnica es especialmente útil cuando queremos hacer jabones de uso terapéutico y queremos que los aceites esenciales e hidrolatos conserven intactas todas sus propiedades.

Si nunca has hecho jabón, te recomiendo este mini tutorial: cómo hacer jabón con aceite usado.

Si quieres perfeccionar y saber más sobre el proceso de elaboración en frío con sosa, te recomiendo este curso: Jabones Naturales.

Si quieres aprender a elaborar jabones líquidos  transparentes y jabones cremosos, te recomiendo este curso: Jabones Líquidos y Cremosos

Mercè Castells