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Cómo hacer jabón de limón

Cómo hacer jabón de limón

El limón es el fruto del limonero (Citrus limon) un árbol originario de Asia, de la familia de las Rutáceas, al igual que el naranjo.

Es rico en vitamina C. El aceite esencial de limón es ideal para pieles grasas, a la vez que ayuda a regular las pieles mixtas. Hay que tener en cuenta que es fototóxico, por lo que no debemos tomar el sol si nos hemos aplicado este aceite en la piel.

Para hacer este jabón usaremos la piel rallada (sin la parte blanca). Para ello, lavaremos bien el limón, lo secaremos y rallaremos la parte amarilla de la piel con un rallador de cocina fino. Lo dejaremos secar unos días a la sombra (en verano) o envuelto con un papel de cocina encima de un radiador (en invierno). También usaremos el zumo del limón (substituiremos parte del agua por zumo de limón).

Ingredientes para unos 800 gr de jabón

Aceites:

  • Aceite virgen de oliva: 400 gr
  • Aceite de coco: 100 gr
  • Cera de abejas: 20 gr

Para la lejía:

  • 100 gr de agua destilada
  • 75 gr de zumo de limón
  • 69 gr sosa cáustica

PROCEDIMIENTO (proceso en frío)

Sigue las instrucciones de este artículo y sobre todo, no olvides las medidas de seguridad explicadas en él.

En la traza: si queremos darle un toque de color o queremos usarlo como un exfoliante suave, añadiremos la raspadura bien fina (mejor seca) de un limón y mezclaremos con una cuchara de acero inoxidable. Podemos también espolvorear la parte superior del jabón con un poco de cáscara de limón rallada.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online:

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Características del jabón según los aceites usados

Características del jabón según los aceites usados

Podemos saponificar cualquier aceite o grasa (tanto vegetal como animal). Cada grasa/aceite está compuesto por varios ácidos grasos que al saponificar, confieren unas características especiales al jabón.

Para mejorar las características del jabón es recomendable mezclar varios aceites en la fórmula (excepto en el jabón de Castilla, que es 100% aceite de oliva). Descarga este ebook gratuitamente para aprender a elaborar este excelente jabón.

Normalmente usaremos una alta proporción de aceite de oliva, y según el tipo de jabón que queremos obtener, lo combinaremos con uno o varios aceites.

A continuación vemos de forma resumida las características generales que otorgan al jabón

Aguacate (aceite)
Espuma resbaladiza muy suave, fina. Acelera la traza. Produce un jabón muy suave.

Albaricoque (aceite)
Espuma fina, jabón muy suave. Muy oxidable. Alergénico.

Almendras (aceite)
Espuma fina, burbujas grandes. Traza lenta. El jabón obtenido es muy suave, pero se oxida (enrancia) fácilmente.

Argán (aceite)
Jabón suave, calmante y nutritivo. Espuma fina. Traza media.

Avellanas (aceite)
Produce un jabón cremoso, muy suave, pero con espuma fina. Muy oxidable. Alergénico.

Cacahuete (aceite)
Jabón blanco, duro. Poca espuma. Traza lenta. Evitar en casos de alergia al cacahuete.

Cacao (manteca)
Jabón muy duro, poca espuma, poco cremoso. Aporta dureza al jabón.

Cera de abejas
Jabón duro, sin espuma. Acelera la traza. Aporta dureza al jabón.

Coco (aceite)
Uno de los imprescindibles (junto con el aceite de oliva). Produce pastillas de jabón muy duras, blancas, con mucha espuma. Acelera la traza. Muy desengrasante. Para uso cosmético se recomienda no usar más del 30% de la fórmula.

Colza (aceite)
Jabón muy suave, con espuma fina, pero escasa. Traza muy lenta.

Germen de trigo (aceite)
Jabón suave, espuma fina. Se oxida (enrancia) fácilmente.

Girasol (aceite)
Jabón suave, espuma mediana. Traza muy lenta.

Jojoba (aceite; en realidad es una cera líquida)
Aceite muy estable, jabón duro, sin espuma, sin cremosidad. Aporta dureza. Se usa en pequeñas cantidades (menos del 5%).

Karité (manteca)
Jabón duro, poca espuma. Jabones suaves y duros. Acelera la traza.

Maíz (aceite)
Espuma ligera, traza lenta. Se oxida (enrancia) fácilmente. (5 a 10% máx.)

Oliva (aceite)
El otro imprescindible. Jabón muy duro, con poca espuma, pero muy cremoso y muy suave. Traza lenta. Excelente para pieles sensibles.

Palma (aceite)
Jabón duro, espuma cremosa y muy estable. Acelera la traza.

Ricino (aceite)
Jabón de secado lento, muy suave. Produce una espuma cremosa. Mejora la espuma en las fórmulas: 5 a 15%.

Semillas de uva (aceite)
Jabón suave, gelatinoso y con mucha espuma. Traza media. Sensible a la oxidación.

Soja (aceite)
Jabón muy duro, muy suave, espuma media. Sensible a la oxidación.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online:

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Lavado del jabón con sal (rélargage)

El lavado del jabón con sal ayuda a purificar el jabón que está mal elaborado o que se ha estropeado. En otros tutoriales vimos cómo elaborar jabón con aceite usado y cómo limpiar el aceite usado para hacer jabón. Pero a veces el resultado no es el esperado…

No tires el jabón, te explicamos qué hacer con él!

Lavado del jabón con sal (rélargage)

¿Cuándo lavar el jabón?

  • lotes de jabón que no nos han salido bien…
  • tenemos muchos restos de jabón de distintos tipos y colores…
  • se nos ha estropeado y huele a rancio…
  • el jabón huele “rarito” porqué lo hicimos con aceite reciclado y no nos gusta el olor…
  • porqué está mal formulado y tiene el pH demasiado alto…

Ten en cuenta además, que si un jabón no está bien hecho, con el tiempo puede dar mal olor a la ropa (la que guardas de una temporada a otra por ejemplo).

¿En qué consiste el lavado del jabón con sal?

La técnica del lavado del jabón con sal (relargage o precipitación salina) es una técnica usada tradicionalmente para elaborar el famoso Jabón de Marsella. Básicamente consiste en derretir el jabón en agua saturada con sal, que hace que el jabón se separe de los otros componentes.

La sal disocia (“rompe”) la molécula de jabón, separándola de otras sustancias que si son solubles en agua (como un exceso sosa, fragancias, malos olores, colorantes,…) y los ácidos grasos sin saponificar.

Es decir, el jabón pierde solubilidad y se separa del agua.

Como las moléculas de jabón no son solubles en agua salada, se separan y flotan, por lo que la pasta de jabón flotará en la parte superior y en la parte inferior quedará el agua sucia. Filtramos la pasta de jabón (separamos el sólido del líquido) y tiramos el agua sucia.

Respecto a la glicerina, es muy apreciada en jabones de uso cosmético, pero en jabones para la lavadora, no es tan interesante, ya que puede dejar manchas blancas en la ropa oscura. En el agua que desechamos, está la glicerina del jabón (aprox. un 10% del peso del jabón). En procesos industriales, esta glicerina se recupera y purifica mediante destilación.

Resumiendo, con el lavado del jabón con sal, obtendremos un jabón para la lavadora más puro, más “limpio”, de muchísima más calidad.

Cómo lavar el jabón con sal

  1. Cortamos 500 gr de jabón en trocitos pequeños o lo rallamos. Añadimos 1 litro de agua y lo dejamos en remojo 1 o 2 días. Yo lo hago así porqué es más cómodo, pero si tienes prisa, rállalo o tritúralo y pasa al siguiente punto.
  2. Ponemos 1 litro de agua al fuego. Añadimos la sal.
    Cuanto más “sucio” el jabón, más sal. Mínimo recomendado: 100 gr de sal por litro de agua. Máximo 360 gr de sal por litro de agua, que es el coeficiente de solubilidad de la sal (aunque añadas más sal no se va a diluir).
  3. Calentamos el agua hasta que se diluya la sal.
  4. Añadimos la pasta de jabón que teníamos en remojo (o directamente el jabón rallado). Lo calentamos todo a fuego medio/bajo hasta que se haya fundido todo el jabón (entre 30 y 60 min.).
  5. Batimos para asegurarnos que no queda jabón sin diluir. Apagamos el fuego y dejamos enfriar.
  6. Al cabo de unas horas, cuando ya está frio, separamos la pasta de jabón (será como una pastilla dura) y desechamos el agua. Podemos separarlo antes, pero estará blando y será más dificil manejarlo. Es mejor tener paciencia y esperar a que se enfríe 🙂

¿Qué hacemos con esta pasta de jabón?

Tenemos varias opciones:

  • Triturarla y usarla tal cual en la lavadora
  • Hacer jabón líquido para la lavadora

En este artículo te explico cómo convertir esta pasta de “jabón purificado” en un excelente jabón de Marsella” para la lavadora.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online:

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Cómo limpiar aceite vegetal usado para hacer jabón casero

Cómo limpiar aceite vegetal usado para hacer jabón casero

Podemos hacer jabón con cualquier grasa o aceite vegetal. Para jabones de uso corporal es mejor usar aceites que no hayan sido usados para cocinar, ya que no han perdido ninguna propiedad.

Sin embargo, podemos usar aceite vegetal que ya hemos usado para cocinar para elaborar jabones excelentes para la limpieza del hogar o para la lavadora. En este artículo te enseñamos cómo hacer jabón en casa con aceite usado.

La ventaja es que es ecológico (si no tiramos el aceite usado no contaminamos) y es económico (usamos un material que ya no nos sirve para hacer jabón, que nos será muy útil).

Sin embargo, el aceite que hemos usado para cocinar tiene impurezas y restos de comida, por lo que suele ser turbio y puede tener olor a los alimentos que hemos cocinado con el.

Por ello es recomendable limpiarlo para obtener un aceite que no nos dejará olores en el jabón, por lo que será de mucha mejor calidad.

El proceso para limpiar el aceite vegetal usado es el siguiente:

  1. Colamos el aceite usado con un colador fino
  2. Lo ponemos en un tarro de vidrio y añadimos agua muy caliente. Tapamos el tarro y agitamos. Lo dejamos reposar hasta que veamos que el aceite queda flotando encima del agua.
  3. Sacamos la tapa del tarro y lo ponemos dentro de una olla o cazo.
  4. Añadimos poco a poco agua. Veremos que el aceite rebosa por fuera del tarro y se deposita en la olla. Cuando el nivel del agua haya subido lo suficiente como para que ya no quede aceite en el tarro, dejamos de añadir agua.

En este punto podemos hacer dos cosas:

  1. Lo envasamos en un tarro limpio y añadimos hierbas aromáticas (especialmente romero, que tiene propiedades antioxidantes y nos ayudará a evitar el enranciamiento, a la vez que ayudará a eliminar olores). Lo dejamos reposar unos días o semanas hasta que vayamos a usarlo para hacer jabón.
  2. Si el aceite usado sigue oliendo a comida, podemos calentarlo con cuidado (para evaporar restos de agua que pueda tener del lavado). Si salpica, bajaremos el fuego y una vez caliente, cerraremos el fuego y dejaremos que el agua evapore. Una vez frío, lo filtraremos con carbón activado. En este artículo te mostramos qué es el carbón activado y cómo obtenerlo en casa.

En el siguiente video podemos ver todo el proceso

Mercè Castells – Tutora de los cursos online: