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Los insaponificables del aceite de oliva virgen: el arsenal antioxidante

Los insaponificables del aceite de oliva virgen: el arsenal antioxidante

El aceite de oliva se ha usado en perfumería y cosmética desde hace más de 4000 años. Los fenicios lo llamaban “oro líquido”. También los egipcios, los griegos y los romanos lo usaban en sus perfumes, ungüentos y baños.

Todos conocemos los beneficios del consumo de aceite de oliva virgen. Pero poco se habla de los “insaponificables” de este aceite, que aunque en pequeña cantidad, son un verdadero arsenal antioxidante que, entre otras cosas, protegen la piel de los radicales libres.

En primer lugar, es importante diferenciar el aceite de oliva virgen del refinado. En este artículo nos referimos al aceite de oliva virgen o virgen extra, que es rico en propiedades nutritivas y antioxidantes. Sus propiedades protectoras y regeneradoras hacen que sea un excelente producto para la piel.

El aceite de oliva virgen se extrae de las aceitunas por procedimientos mecánicos en frío. NO se utilizan disolventes, por lo que varios compuestos naturales asociados a la grasa pasan también al aceite.

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Oxidación de los aceites vegetales

Oxidación de los aceites vegetales

Con el tiempo los aceites se vuelven rancios debido a la oxidación. Los aceites blandos insaturados (olivo) se oxidan más fácilmente que los aceites saturados (coco, palma..) Cuanto más insaturado sea un aceite mayor probabilidad de oxidación tiene. A esta degradación de las grasas le solemos llamar enranciamiento ya que produce compuestos volátiles de olor rancio.

Para evitar esta oxidación se utilizan los antioxidantes que son sustancias que retrasan la oxidación de los aceites.

Algunos ácidos grasos son más frágiles que otros, ya que bajo ciertas condiciones (oxidación, hidrogenación, lipólisis, etc.) se degradan y pierden sus propiedades.

En la práctica, lo que nos sucede con más frecuencia es que los aceites se nos oxidan (se vuelven rancios y cambian de color). Ciertos factores aceleran el proceso de oxidación (el oxígeno, la luz, el contacto con metales oxidantes como el hierro y el cobre, etc.) y también el calor, que acelera las reacciones químicas. Por el contrario, otros factores ralentizan la oxidación, como por ejemplo el aporte o la riqueza natural del aceite en vitamina E.

Pero el potencial oxidativo de un aceite vegetal depende sobre todo del tipo de ácidos grasos que lo componen, de forma que los aceites pueden ser más o menos sensibles a la oxidación. Por ejemplo:

  • aceites poco sensibles a la oxidación: aguacate, albaricoque, almendras, argán, avellana, coco, jojoba, oliva, ricino, manteca de cacao, manteca de karité…
  • aceites sensibles a la oxidación: germen de trigo, girasol, onagra, semilla de uva…
  • aceites muy sensibles a la oxidación: rosa mosqueta…

Para conservar los aceites muy sensibles a la oxidación lo mejor es añadirles un antioxidante y mantenerlos en un lugar fresco (frigorífico), en un envase bien cerrado y protegidos del aire y la luz.

Antioxidantes

  • Vitamina E (tocoferol). Antioxidante de gran alcance y un ingrediente importante para prevenir la oxidación (enranciamiento). Además la vitamina E ayuda a la piel a defenderse contra los radicales libres, así como la protege de los rayos UV. También estimula la circulación, mejora la elasticidad de la piel, ayuda a prevenir las arrugas, mejora la cicatrización, ayuda a curar las llagas.
    Dosificación para retrasar enranciamiento: 0.1%-0.2% del peso total de los aceites de la fórmula (4-8 gotas por cada 100 g de aceite).
  • Extracto Co2 de romero (oleoresina). Las propiedades antioxidantes se deben principalmente a la presencia de ácido carnosinico, que pueden ayudar a estabilizar mezclas de aceites y productos que contienen aceites. También tiene efectos antiinflamatorios en la piel y puede ayudar a combatir los radicales libres (una buena opción para jabones ‘anti-aging’). Dosificación: 0.1 – 0.4% del peso total de los aceites (2-8 gotas por cada 100 g de aceite).
  • Aceite de germen de trigo. Es un aceite con alto contenido en vitamina E, que le transfiere grandes propiedades preservativas.
  • Otros antioxidantes: Aceite de semilla de pomelo, Vitamina A, Vitamina C (ácido ascórbico), betacarotenos, etc

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¿Qué son antioxidantes y los radicales libres?

antioxidantes

Antioxidantes: Protegen al organismo frente a numerosas enfermedades y previenen el envejecimiento precoz. Los antioxidantes están presentes tanto en el organismo como en la dieta, son capaces de disminuir el daño que algunos productos de oxidación (radicales libres) tienen en el cuerpo.

Radicales libres: Los radicales libres producen el deterioro de las células.

El aumento de radicales libres puede deberse a varios motivos: consumo excesivo de tabaco y alcohol, alimentación grasa, sedentarismo, exceso de radiación solar, ejercicio muy intenso o una dieta poco equilibrada.

La aparición de los radicales libres en el organismo es parte de los costos de la vida moderna y estresada que se puede contrarrestar con el consumo de alimentos sanos y naturales.

Los antioxidantes combaten los radicales libres, causantes de la oxidación o envejecimiento celular prematuro, y como consecuencia de ello, las enfermedades.

El organismo está sobreexigido en su lucha por neutralizar a los radicales libres, lo que hace más sensibles a contraer cáncer y enfermedades cardiovasculares asociadas al exceso de colesterol en la sangre. Si a esto se le suma un estilo de vida más sedentario y el consumo de comida chatarra (grasas saturadas), más propensos se está en contraer enfermedades terminales.

El problema se presenta cuando hay un exceso de radicales libres y los antioxidantes naturales no pueden contrarrestar su acción, lo que causa la muerte celular, el envejecimiento, y algunos tipos de cáncer.

La solución es contrarrestar los radicales libres con antioxidantes naturales. De la misma forma que aumentan los radicales libres según los hábitos de vida, también puede aumentar la presencia de antioxidantes en el organismo a través de una alimentación sana y equilibrada, es ahí donde tienen un papel fundamental los alimentos ricos en antioxidantes.

¿Cuáles son los antioxidantes?

  • Enzimas que produce el cuerpo por sí mismo y cumplen la función de antioxidantes.
  • Antioxidantes presentes en diferentes alimentos: Vitaminas A, E, C, B5 (o ácido pantoténico), Vitamina B6 (o piridoxina).
  • Polifenoles.
  • Probióticos.
  • Oligoelementos: Selenio, Zinc, Potasio.

LOS ALIMENTOS MÁS RICOS EN ANTIOXIDANTES SON:

  • Los aguacates o paltas: betacaroteno, vitaminas B,C,E, K, hierro, cobre, fósforo y potasio. Por su contenido de clorofila ayuda a restaurar los glóbulos rojos de la sangre.
  • Las bayas: moras, fresas, frambuesas, arándanos: vitaminas A,B,C,E,K, potasio, calcio, cloro, magnesio, fósforo, sodio, azufre, cobre, hierro, zinc.
  • El brécol o brocolí: betacaroteno, vitaminas B,C, calcio, magnesio, fósforo.
  • El repollo y todas las coles en general: vitaminas A,B,C,E,K, yodo, calcio,fósforo, potasio.
  • Las zanahorias : betacaroteno, vitamina C,B,E, calcio, magnesio, potasio, fósforo, cobre, azufre, sodio hierro, zinc.
  • Los cítricos: mandarina, naranja y limón: vitaminas C, B, A, calcio, magnesio, potasio, fósforo, cobre, hierro, zinc.
  • Las uvas: vitaminas C,B,E, calcio, magnesio, fósforo, potasio, sodio, azufre, cobre, hierro, zinc.
  • Las cebollas (sobre todo las moradas) : vitamina B y C, calcio, cloro, mangnesio, fósforo, potasio, sodio, azufre, cobre, hierro, zinc.
  • Las espinacas: vitaminas B,C, betacaroteno, calcio, hierro, fósforo, sodio y potasio.
  • Los tomates: vitaminas A, B, C, E, calcio, magnesio, fósforo y licopeno.
  • La seta Shitake: es una seta asiática que contiene un principio activo denominado lentinina de intensa acción estimulante sobre el sistema inmune. Esta sustancia mejora la respuesta biológica y revitaliza el funcionamiento de los macrófagos y de las células T.
  • El ajo: Estimula la potencia de los linfocitos T. Además está demostrado que su ingesta aumenta significativamente el número de células asesinas naturales.
  • Las frutas y verduras crudas: por su contenido en vitaminas, minerales y fitonutrientes.
  • Café de higo: vitaminas B, minerales: potasio, magnesio, calcio. Es altamente alcalino. Actúa en el proceso de absorción y drenaje de los residuos tóxicos de las mucosas respiratorias, gástricas e intestinales y en el mucu-edema de la piel. Es energizante y equilibra la temperatura corporal.
  • Té verde: vitaminas A, C y E. Flavanoides (también conocidos como Vitamina P; quercetol, kenferol, miricetol).

Polifenoles. Contiene taninos con propiedades astringentes y bioflavonoides que producen una importante disminución de la placa bacteriana previniendo las caries dentales
Actúa como estimulante del sistema nervioso, inhibiendo el sueño y reduciendo la sensación de fatiga. Se prescribe para contrarrestar la migraña, la somnolencia y la fatiga mental.

El té verde contiene sustancias que podrían proteger contra toxinas que poseen efectos carcinogénicos como la aflatoxina y la salmonella typhimurium.
Experimentos in vitro sugieren que el consumo regular de té verde disminuye los niveles de colesterol LDL y los niveles de azúcar en sangre, es decir, es hipoglucemiante.

Polifenoles: se encuentran en las frutas rojas, los cítricos, el aceite, la uva y derivados, el polen, el té, las aceitunas y las legumbres.

Probióticos: palabra de origen griego que significa “a favor de la vida” es el término utilizado para las bacterias que viven en el tracto gastrointestinal trabajando en simbiosis con el cuerpo. El Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus bulgaricus, Bifidobacterium bifidum, Bifidobacterium longum, Bifidobacterium infantis son la primera línea de defensa del cuerpo contra los microorganismos potencialmente dañinos que se inhalan o ingieren. Son inmunoestimulantes e inmunomoduladores. Se pueden encontrar productos elaborados con probióticos: quesos, yogurt, leche fermentada con lactobacilos.

ALIMENTOS DESINTOXICANTES:

  • Cebollas: eliminan toxinas de la carne.
  • Zanahorias : eliminan toxinas del cerdo.
  • Rabanitos o rábanos: eliminan toxinas del pescado.
  • Champiñones : eliminan toxinas de huevos y aves.
  • Lechuga: elimina toxinas del queso.
  • Uva: es desintoxicante por su contenido de tanino.
  • Jugo de papaya: es altamente digestivo.
  • Infusión de boldo y sen: elimina toxinas.

ALIMENTOS PERJUDICIALES

Los alimentos más perjudiciales para mantener en estado óptimo las defensas son :

– Los estimulantes: el café, el té y el chocolate provocan una sensación de alerta, insomnio y aumento de energía que sumada a la energía del estrés agudiza los síntomas.
– Los alimentos dulces: ricos en azúcares sencillos, alivian la angustia y la depresión de forma momentánea, después provocan hipoglucemia y empeoran la situación impulsándo a comer más sin quedar satisfecho.
– La sal y alimentos salados: provocan una mayor retención de líquidos junto a la aldosterona producida por el estrés.
– La carne roja: contiene gran cantidad de sustancias tóxicas son desfavorables para el sistema inmune. La grasa animal es nociva ya que inhibe la formación de linfocitos.
– La dieta desequilibrada : hidratos de carbono refinados, proteínas en exceso, grasas procesadas y saturadas, etc.
– La comida fast-food: se ingiere rápidamente y sin sentir el sabor, produce insatisfacción y malestar físico.
– La nicotina del tabaco: estimula las glándulas suprarrenales.
– El alcohol: las bebidas alcohólicas consumidas en exceso actúan como depresores de multitud de funciones orgánicas, provocan depresión emocional, dañan el hígado y entorpecen las funciones cerebrales. Su consumo frecuente favorece la inmunodepresión.
– Los aditivos, conservantes y colorantes alimentarios provocan por su toxicidad entre otros efectos: hiperactividad, alergias, avitaminosis, desarreglos urianrios o intestinales, alteraciones: hormonales, neurológicas, celulares, etc.

Via | Asesoría Nutricional

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Radicales libres: amigos del envejecimiento

Los radicales libres contribuyen al proceso del envejecimiento cuando toman el electrón que les hace falta de las células del tejido colágeno de la piel. Como resultado, la piel pierde su elasticidad y luce seca y arrugada.

Radicales libres: amigos del envejecimiento

Aunque no estemos alertas, cada segundo estamos liberando una batalla interna en nuestros organismos. Es la batalla de los antioxidantes y los radicales libres.

Los radicales libres son moléculas inestables (perdieron un electrón) y altamente reactivas. Su misión es la de remover el electrón que les hace falta, de las moléculas que están a su alrededor para obtener su estabilidad. La molécula atacada (que ahora no tiene un electrón) se convierte entonces en un radical libre y de esta manera se inicia una reacción en cadena que dañará muchas células y puede ser indefinida si los antioxidantes no intervienen.

¿De donde vienen los radicales libres?

Los procesos normales del organismo producen radicales libres como el metabolismo de los alimentos, la respiración y el ejercicio.También estamos expuestos a elementos del medio ambiente que crean radicales libres como la polución industrial, tabaco, radiación, medicamentos, aditivos químicos en los alimentos procesados y pesticidas, solo para nombrar los más comunes.

No todos los radicales libres son “malos”. Las células del sistema inmune crean radicales libres para matar bacterias y virus, pero si no hay un control (ejercido por los antioxidantes), las células sanas pueden ser dañadas.

Los radicales libres toman electrones de los lípidos y proteínas de la membrana celular, que al ser dañada, no podrá cumplir sus funciones como el intercambio de nutrientes y la limpieza de materiales de deshecho, haciendo imposible el proceso de regeneración y reproducción celular.

En el interior de la célula, los radicales libres atacan el DNA (material genético) que provee la matriz para la replicación celular, impidiendo a la célula su reproducción.

Los radicales libres también pueden contribuir al crecimiento anormal de las células, al perder éstas la capacidad de “reconocer” las células vecinas. Esa proliferación sin control se produce en los tumores benignos o malignos (cáncer).

Muchas enfermedades crónicas se han ligado directamente con los radicales libres, como la enfermedad cardiovascular, Alzheimer’s’s, accidente vascular cerebral, hepatitis, hipertensión, artritis reumatoide, lupus, diabetes mellitus, enfermedad periodontal, colitis ulcerativa, aterosclerosis, fallo renal crónico y muchas otras.

¿Cual es el papel de los antioxidantes?

Los antioxidantes son sustancias que tienen la capacidad de inhibir la oxidación causada por los radicales libres (son el “batallon” que contraresta los daños). Unos actúan a nivel intracelular y otros en la membrana de las células, siempre en conjunto para proteger a los diferentes órganos y sistemas.

Son clasificados de acuerdo a su trabajo y a su localización. Pueden ser enzimas naturales, antioxidantes obtenidos en la dieta o antioxidantes fármacológicos.

En el ambiente intracelular tenemos antioxidantes naturales: catalasa, glutation peroxidasa y superóxido dismutasa. El glutation contiene selenio y ayuda en la prevención de la formación del radical hidroxilo, también regenera la vitamina C, que a su vez regenera la vitamina E.

En el plasma sanguíneo encontramos antioxidantes naturales (proteínas) como la trasferrina, lactoferrina, ceruloplamina y albúmina. Estos antioxidantes naturales están disminuidos en los pacientes con diabetes.

Otros antioxidantes encontrados en el plasma sanguíneo o suero son la bilirrubina, ácido úrico, vitamina C, vitamina E, beta caroteno, melatonina, flavonoides y estrógenos. Los minerales selenio y zinc también juegan un papel importante en el organismo como antioxidantes.

Los flavonoides son compuestos polifenólicos encontrados en las plantas como frutas y vegetales, que son excelentes antioxidantes. Comúnmente se encuentran también en el té (principalmente té verde) y en el vino.

En las frutas que fueron cosechadas hasta su maduración se encuentran gran cantidad de flavonoides, carotenoides, licopenes, zantinas, índoles y luteínas, todos con una potente acción antioxidante.

Si tenemos antioxidantes naturales en el cuerpo, porque envejecemos o tenemos enfermedades crónicas?

La producción de antioxidantes naturales y los antioxidantes que se obtienen con la alimentación, no es suficiente para muchas personas. En algunas condiciones como la polución ambiental, el tabaco, la comida rica en alimentos procesados y otras, habrá una producción mayor de radicales libres que los que el cuerpo normalmente puede combatir y sobreviene la enfermedad y el envejecimiento.

La salud empieza en cada una de nuestras células, que están en un proceso constante de renovación, reparación, reproducción y autodestrucción.

Dra Silvia Jiménez M.D.
Fuente | Saludpr

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Los antioxidantes: mitos y realidad

Antioxidants
Los antioxidantes: mitos y realidad

 

La presencia de la palabra “antioxidante” en la etiqueta de un suplemento dietario, alimento funcional, nutracéutico, cosmecéutico, etc. genera automáticamente una inclinación a su elección.

Nadie podría explicar exactamente porqué, pero existe un consenso sobre los efectos beneficiosos que el consumo de estos productos generarán en la salud, desde la prevención de resfriados hasta evitar el cáncer, la depresión y porqué no también rejuvenecerse o detener por los menos los efectos del paso del tiempo.

Todo comenzó a fines de la década del 50 del siglo pasado cuando se publicaron resultados de una investigación que indicaban que el envejecimiento podría deberse al daño acumulado por radicales libres. El consumo de compuestos antioxidantes o captadores de radicales libres pareció constituir por lo tanto, una buena medida para evitar este daño y se constituyeron tanto para científicos como el público general en el “elixir de la juventud” con que tantos soñaban.

Sin embargo, varios expertos o gurúes de los polifenoles y antioxidantes han publicado trabajos donde afirman que lo que se entiende generalmente como antioxidante dietario (polifenoles, carotenoides, vitamina E, vitamina C) puede serlo en los ensayos in vitro que se realizan con radicales tales como el ABTS, DPPH, Fe (III), etc., o en cultivos celulares, pero que esto no sería el caso in vivo.

En este artículo se profundiza en este tema