Cremas de día y cremas de noche ¿hay diferencias?

Hasta hace pocos años, la diferencia básica entre una crema de día era que era más hidratante (mejor absorción, tacto menos graso), mientras que una crema de noche era más nutritiva (más espesa, tacto más graso).

En general eso es así, pero hay una razón básica para ello y es que la piel tiene distintas funciones y necesidades durante el dia y durante la noche.

Durante el día la piel debe defenderse de las agresiones medioambientales (radiación UV, contaminación, etcc), factores que generan radicales libres y causan un envejecimiento prematuro en nuestra piel. Por ello necesita estar bien hidratada y contar con una buena barrera de protección. En cambio durante la noche,  se repara y se regenera. Es cuando está más receptiva a cualquier tratamiento.

Cremas de noche: regeneran

Por la noche la piel se regenera, por lo que una crema de noche deberá ser nutritiva, para favorecer que ese proceso natural sea más efectivo. Suelen tener una textura más espesa y suelen tener más activos específicos que ayudarán a la piel a regenerarse y restaurarse, puesto que la piel los absorbe mejor durante la noche. Es decir, aportan activos y lípidos que ayudan a la piel a mantenerse elástica y protegida.

Cremas de día: protegen e hidratan

Una crema de día forma una película sobre la piel, que la hidrata y la protege de factores externos como la contaminación, el clima, etc.

Sin embargo hoy en día, se refiere más al hecho de que una crema de día puede incluir en su formulación antioxidantes y filtros solares que ayudan a proteger la piel de las agresiones externas como los UVB-UVA, mientras que esto no es necesario en una crema de noche.

¿Qué es el fotoenvejecimiento?

Los rayos ultravioletas pueden provocar arrugas y otros signos de envejeciendo prematuro, ya que afectan las proteínas responsables de la elasticidad cutánea (colágeno y elastina).

Mercè Castells – Tutora de los cursos online: