Cómo hacer oleado de caléndula

La caléndula (Calendula officinalis) es una planta que se ha usado desde la antiguedad para hacer numerosos remedios caseros, ya que tiene muchas propiedades medicinales y cosméticas. De fácil cultivo, en condiciones óptimas florece todo el año, produciendo abundantes flores de tonos amararillentos y anaranjados.

Normalmente se usa en forma de oleado (infusionando pétalos de caléndula en aceite de oliva, girasol, almendra, aguacate, etc). Sus pétalos tienen propiedades antibacterianas, antiinflamatorias y astringentes, por lo que el aceite de caléndula suele usarse en úlceras, quemaduras leves, inflamaciones, pieles agrietadas, picaduras de insectos, etc.

Los productos cosméticos con aceite de caléndula son ideales para pieles maduras, sensibles y/o irritadas por sus excelentes propiedades nutritivas y emolientes.

Cómo hacer oleado de caléndula

Llenamos 3/4 de un tarro con pétalos de caléndula secos y los cubrimos con aceite de oliva virgen (los pétalos deben estar totalmente cubiertos por el aceite para evitar el crecimiento de hongos). Cerramos el tarro, lo agitamos y lo ponemos en un lugar en el que reciba los rayos del sol por lo menos dos horas diarias en verano o 3-4 horas en invierno. Lo dejamos ahí durante 4-5 semanas, agitándolo cada día. Al cabo de ese tiempo, filtramos el aceite y ya tenemos nuestro oleado de caléndula.

Los resíduos florales podemos aprovecharlos añadiéndolos en la traza cuando hagamos jabón de caléndula.

Si queremos obtener un aceite más concentrado, repetiremos la operación.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online: