En la mayoría de los casos, un buen jabón como el que hacemos en casa y un poco de agua, es todo lo que necesitamos para limpiar. Cuando esto no es suficiente, sustancias como el bicarbonato de sodio y el bórax son alternativas muy eficaces y “más verdes” que la mayoría de productos de limpieza que venden en los comercios.

Bórax: uso doméstico

El bórax (Borato de sodio) es un mineral natural que se comercializa en forma de polvo blanco pulverizado. Se disuelve fácilmente en agua, formando una solución antiséptica alcalina (pH 9). Se utiliza ampliamente en detergentes, suavizantes, jabones, desinfectantes y pesticidas. Es barato y relativamente respetuoso con el medio ambiente cuando se manipula con la atención adecuada.

Seguridad: Aunque en general es una alternativa segura cuando se diluye en agua, debe ser utilizado con precaución y mantenerse fuera del alcance de los niños y mascotas. Sus propiedades insecticidas indican que tiene un cierto nivel de toxicidad y por tanto debe ser manipulado con cuidado (es recomendable utilizar guantes y no debe ser inhalado).

Uso cosmético: Tiene una acción detergente (limpieza), antiséptica y astringente suave. Se utiliza como emulsionante (permite la mezcla de grasas y agua), además, su efecto antiséptico permite alejar las bacterias de las mezclas. Ha sido usado en la elaboración de cremas, lociones limpiadoras, xampús, colutorios… Sin embargo, recientes estudios lo catalogan como ingrediente perjudicial para niños y embarazadas, así que es mejor evitarlo en productos cosméticos.

Uso en jabones: Desodoriza y ablanda el agua, facilitando la suspensión de las partículas del jabón en el agua.  

Ejemplos de uso en la limpieza del hogar

  • Desinfectante: Disuelve dos cucharadas de bórax en 1 litro de agua tibia. Esta solución limpia, desinfecta y desodoriza la nevera (y cualquier otra parte de la casa).
  • Blanqueador para la ropa: Potencia la acción antimanchas del jabón o del detergente. Al mezclarse con agua convierte parte de las moléculas de agua en agua oxigenada, por lo que permite eliminar manchas difíciles como las de sangre o las de vino. Añade 1/2 taza de bórax a tu jabón de lavadora para blanquar la ropa.
  • Prelavado: Para ropa muy sucia, pon una cucharada de bórax por cada 3 litros de agua. Déjala en remojo durante 30 minutos y luego lava esta ropa normalmente en lavadora.
  • Manchas de alfombras y colchones: humedece las manchas con un poco de agua, espolvorea bórax y deja que repose durante unos minutos antes de cepillar o frotar suavemente con una tela con un movimiento circular. Cuando la zona esté completamente seca, sacude o aspira para extraer los residuos restantes.
  • Limpieza del inodoro: Verter una taza de bórax en el inodoro, deja reposar toda la noche y luego lava los lados del inodoro. Esto también ayudará a desodorizar y desinfectar el cepillo
  • Anti-moho: Para limpiar el mobiliario exterior y los azulejos del baño, mezcla una cucharadita de jabón líquido de lavar platos y una cucharadita de bórax con un cuarto de agua tibia. Pon esta mezcla en un pulverizador, rocía los muebles o las baldosas, deja reposar, enjuaga y deja secar. Por manchas resistentes, haz una pasta más espesa con zumo de limón y bórax, extiende esta pasta sobre las áreas afectadas y deja que la pasta se seque del todo. Una vez seca, retira y cepilla el polvo hasta que no quede ningún resto.
  • Insecticida: el bórax es conocido como un repelente para las pulgas, hormigas (mezclado con miel, las atrae y las mata) y escarabajos. Pon un poco de bórax o rocía las áreas de tu casa donde hay estos insectos. Asegúrate de que no entre en contacto con niños o mascotas.

Mercè Castells

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