En este post te enseñamos a elaborar un bálsamo para las rozaduras de los muslos, para que disfrutes del verano… con faldas y a lo loco!

Bálsamo para las rozaduras de los muslos

Las personas con sobrepeso tenemos un pequeño-gran problema en verano: la rozadura de la piel de la cara interna de los muslos.

Hace calor y nos apetece llevar vestidos o faldas para ir más fresquitas, pero la cara interna de los muslos se frotan y la piel se irrita. Es realmente molesto e incluso puede llegar a ser doloroso pues se forman ampollas. Hay opciones como los leggins, las bandas elásticas anti-fricción (bandelettes ) y cremas anti-rozaduras para deportistas como ésta. Pero estas opciones no son baratas y en el caso de las cremas, no son todo lo naturales que nos gustaría.

La buena noticia es que puedes preparar en casa un ungüento que va genial (comprobado!!), que es muy, muy fácil de elaborar y “rebarato”, porqué cunde un montón!.

De hecho muchas personas sin sobrepeso sufren este problema, ya que depende de la morfología de las piernas de cada uno. Este bálsamo es también muy efectivo para las rozaduras en otras áreas como los pies (para evitar ampollas), las axilas, etc. Así que es ideal para los deportistas, ya que cubre las zonas afectadas por una película que protege la piel de la fricción.

Se trata de un ungüento (una crema bastante gruesa y no muy penetrante), que crea una barrera que impide la rozadura y la irritación. Además es resistente al agua y al sudor, por lo que puedes llevarla incluso cuando vas a la playa.

Ingredientes para 5 tarritos

  • 30 g oleado de caléndula
  • 15 g manteca de karité
  • 5 g de cera de abejas
  • 3 gotas de vitamina E
  • 3 gotas aceite esencial de lavanda
  • 2 gotas aceite esencial de romero

Elaboración de un bálsamo para las rozaduras de los muslos

  1. Limpiar y desinfectar el área de trabajo y los utensilios que usaremos.
  2. Fundir al baño maría el oleado, la cera de abejas y la manteca de karité.
  3. Cuando ya está fundido, lo dejamos enfriar un poco y añadimos la vit. E y los aceites esenciales. Removemos para que se integren bien todos los ingredientes.
  4. Envasamos en pequeños tarritos y dejamos enfriar en la nevera durante unas horas.

Es mejor envasarlo en pequeños tarritos como el de la foto, así podemos llevarlo en el bolso.

Aplicar una pequeña cantidad en la zona afectada. Repetir siempre que sea necesario.

Guardar los tarritos que no vamos a usar inmediatamente en un sitio oscuro y fresco (ej. la nevera).

Bien almacenado y elaborado en condiciones de higiene óptimas, puede conservarse al menos 3 meses.

Mercè Castells – Tutora de los cursos online: